miércoles, 14 de octubre de 2009

Descubren tejidos blandos fosilizados de salamandra de hace 20 millones de años

SINC

Maria McNamara y Patrick Orr del University College Dublin han publicado el descubrimiento de una musculatura fosilizada con detalle ultracelular de hace 20 millones de años proveniente de un yacimiento español.

image En esta investigación, publicada por la Royal Society de Londres, han participado tres científicos españoles: Enrique Peñalver, investigador titular del Instituto Geológico y Minero de España (IGME), Pere Anadón del Instituto de Ciencias de la Tierra "Jaume Almera" (CSIC) y Luis Alcalá de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis.

La investigación revela una conservación insólita de los tejidos blandos de salamandras de hace 20 millones de años. Para este estudio se escogió uno de los pocos ejemplares que se conocen de salamandras fósiles del yacimiento castellonense de Ribesalbes; se trata de un ejemplar completo de la colección del Museo Nacional de Ciencias Naturales "aunque el IGME posee también excelentes ejemplares que podrán ser investigados en los próximos años" indica Enrique Peñalver.

La delicada conservación de las salamandras fósiles de Ribesalbes ha llamado la atención de los paleontólogos desde principios del siglo pasado. Sin embargo, no se había investigado con detalle hasta ahora.

Los ejemplares se encuentran completos y con la marca del cuerpo alrededor del esqueleto en forma de una mancha oscura carbonosa. Y el análisis detallado de esta "mancha oscura" del cuerpo blando sobre la roca ha revelado un hecho sorprendente: se conserva la estructura celular de los músculos.

El investigador del IGME, Enrique Peñalver señala que "Nunca antes se había documentado una conservación de tan alta fidelidad en el registro fósil". Y es que, estos tejidos musculares fósiles son de naturaleza orgánica, se han conservado en tres dimensiones y presentan la estructura celular con todo detalle.

"A este hecho se le suma que no han intervenido procesos posteriores de mineralización, como es común en otros tipos de conservación excepcional, y cabe destacar que, incluso, la fosilización de pequeños vertebrados en ámbar no ofrece una conservación tan completa" continua Peñalver.

Al observar pequeñas secciones del músculo fosilizado con potentes microscopios electrónicos de transmisión y de barrido se puso de relieve esta excepcional conservación ultracelular.

Y al comparar los fragmentos de músculo fosilizado con muestras similares de salamandras actuales, concretamente de un ajolote, se ha comprobado la conservación de miofilamentos, de endomisio, de vasos circulatorios del endomisio con restos de sangre y de laminación dentro del sarcolema.

El músculo fosilizado ha resultado ser muy rico en azufre y "su grado de conservación se le atribuye a una especie de polimerización por la que las moléculas orgánicas debieron de unirse entre sí gracias a un átomo de azufre, formando moléculas mucho mas grandes o polímeros, de forma similar a un plástico.

Así que, esta especie de "plastificación" fue la responsable de la conservación de los detalles ultracelulares, ya que hizo al conjunto muy resistente a los procesos geológicos" explica Peñalver.

De este trabajo se desprende que, esta fosilización de alta fidelidad podría haberse producido con mucha más frecuencia de lo que cabría esperar, ya que se conocen muchos yacimientos del Mesozoico y del Terciario en el mundo, que contienen vertebrados con esta marca de tejidos blandos en forma de una mancha oscura carbonosa.

viernes, 9 de octubre de 2009

Evolución del oído en los mamíferos, descubrimiento en China

Vía El Mundo

Un equipo internacional de paleontólogos ha descubierto en China el fósil de una especie desconocida de mamífero que ha revelado nuevas claves sobre la evolución de los mamíferos. Este ancestro prehistórico, que vivió hace 123 millones de años, demuestra que el oído medio de los mamíferos evolucionó en múltiples ocasiones, desapareciendo y apareciendo a lo largo de la evolución.

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El trabajo, realizado por la Academia China de Ciencias Geológicas en Beijing, se publica esta semana en la revista Science.

"Lo más sorprendente, y por lo tanto científicamente interesante, es el oído de este animal", explica el doctor Zhe-Xi Luo, vicedirector de investigación en el Museo Carnegie de Historia Natural. "Los mamíferos poseen un oído enormemente sensible, con una capacidad auditiva muy superior al de todos los demás vertebrados. De hecho, el oído es fundamental para la vida de los mamíferos, y la evolución de esta capacidad es fundamental para comprender el origen de algunos adaptaciones clave de los mamíferos".

Los científicos, dirigidos por Quiang Ji, analizaron el fósil de un mamífero de inicios del Cretácico, el 'Maotherium asiaticus', que alberga el Museo Geológico de Henan en China, para llegar a estas conclusiones.

Los investigadores explican que la evolución de la audición se caracteriza por la separación del oído medio de la mandíbula y la pérdida del llamado cartílago de Meckel durante las fases embrionarias.

El oído medio del nuevo fósil, que pertenece a un linaje que condujo tanto a mamíferos marsupiales como placentarios, sigue unido al hueso de la mandíbula, aunque los ancestros de esta criatura ya muestran la separación con el hueso.

Este hallazgo sugiere que el oído medio ha evolucionado en múltiples ocasiones en los mamíferos y, por lo tanto, que la evolución no sólo se produce de forma lineal, con especies de base evolucionando hacia especies derivadas, sino que puede invertirse hacia características y condiciones más primitivas con el paso del tiempo.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Descubren la huella de dinosaurio más grande de Europa

 

De: El Mundo (con video allí)

Unas espectaculares huellas de dinosaurio que fueron descubiertas la pasada primavera por una pareja de aficionados en el departamento de Ain, en el este de Francia, son las más grandes que se han encontrado hasta ahora en Europa, y posiblemente las mayores del mundo.

El tamaño de estas huellas del municipio de Plagne dans l'Ain es "colosal", según los paleontólogos del Centro Nacional de Investigación Científica (CNRS, por sus siglas en francés) que han analizado el hallazgo. Su diámetro total alcanza hasta dos metros, lo que corresponde a animales con un peso de entre 30 y 40 toneladas.

Hace 150 millones de años, esta zona estuvo habitada por numerosos saurópodos, que eran cuadrúpedos herbívoros de cuello y cola largos, primos de los diplodocus. La calidad y el tamaño de las huellas y la longitud del camino que trazan convierten este lugar en uno de los más importantes de Europa para los estudiosos de los dinosaurios.

"El tamaño de las huellas es enorme", asegura Pierre Hantzpergue, un paleontólogo de la Universidad de Lyon que ha verificado el hallazgo. "Este descubrimiento es realmente nuevo. Se han encontrado huellas muy grandes en EEUU, pero no creo que sean tan grandes como éstas".

El otro aspecto importante del hallazgo es su dimensión geográfica. Los investigadores han comprobado que las huellas se extienden a lo largo de decenas, e incluso cientos, de metros.

"Estas distancias son muy grandes", explica Hantzpergue. "En el pasado hemos visto huellas a lo largo de 50 metros en Francia, 100 metros en Suiza y el récord, de 150 metros, está en Portugal. Aquí, en Plagne, nos quedan muchas hectáreas por explorar, pero sin duda vamos a encontrar una extensión superior a 150 metros, así que creemos que será la más grande del mundo".

La región ya es conocida por sus hallazgos paleontológicos, pero resulta llamativo que posiblemente su descubrimiento más espectacular lo haya logrado una pareja de aficionados. Marie-Helene Marcaud, una maestra escolar, y Patrice Landry, un geólogo, encontraron las huellas el pasado 5 de abril durante una excursión de naturalistas aficionados.

De inmediato, al darse cuenta de que habían encontrado algo importante, se pusieron en contacto con los paleontólogos del CNRS para que confirmaran el descubrimiento.

martes, 6 de octubre de 2009

Descubren gliptodonte nonato perfectamente conservado

Vía Cyt

Paleontólogos de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), el Centro de Ecología Aplicada del Litoral (CECOAL-CONICET) y el Museo de La Plata descubrieron un ejemplar nonato de gliptodonte, una especie emparentada lejanamente con los armadillos, que vivió hace 30 mil años y que de adulto tenía el tamaño de un auto pequeño.

El doctor Alfredo Zurita y el licenciado Ángel Miño-Boilini realizaron un viaje en el año 2007 a Tarija (Bolivia), junto al doctor Esteban Soibelzon, del Museo de La Plata, y el ingeniero Freddy Paredes-Ríos del Museo Arqueológico-Paleontológico de la localidad boliviana.

El equipo de trabajo visitó el Valle de Tarija, una zona paleontológica estudiada de finales del siglo XIX, para continuar con una serie de trabajos que Zurita y Miño-Boilini vienen realizando en cooperación con una universidad del vecino país. Mucha fue la sorpresa cuando dentro de una coraza de gliptodonte encontraron un ejemplar nonato de la especie en excelentes condiciones de preservación.

No era para menos, ya que según explicó el doctor Zurita a la Revista Ciencia y Técnica, se trataba del primer hallazgo de éste tipo. “El proceso de fosilización es casi un milagro, encontrar un ejemplar nonato de alguna especie es excepcional”, explicó el investigador.

Precisó que del gliptodonte nonato se encontró gran parte del cráneo, la mandíbula y algo del esqueleto postcraneano. Y que “se lo descubrió mientras personal del Museo de Tarija  extraía el sedimento de la coraza dada vuelta de un gliptodonte adulto del tamaño de un auto chico”. El doctor Zurita graficó cómo se ve el pequeño ejemplar descubierto. “El nonato tiene el tamaño de una mano humana”, dijo.

Respecto de qué conclusiones podría arribarse a partir del descubrimiento, el doctor Zurita estimó que “una de las cosas más importante es que esto abre la puerta para una serie de estudios acerca de la evolución ontogenética (las etapas en la vida de un organismo, desde que se concibe hasta que muere) de estos animales, una temática de la que se conoce muy poco.

Los sedimentos del Valle de Tarija son conocidos por los paleontólogos desde principios del siglo XIX por la abundancia de los registros de mamíferos fósiles.

Los gliptodontes fueron un grupo de mamíferos acorazados, semejantes a los actuales armadillos, que en la zona del Litoral se conocen como tatú.

Estos fueron muy comunes durante la mayor parte del Cenozoico de América del Sur. Es decir, durante los últimos 45 millones de años.

Pero también, durante los últimos dos millones de años (Pleistoceno), algunas formas alcanzaron tamaños gigantescos, de casi dos toneladas de peso, como es el caso del ejemplar en el cual se halló el nonato.

Hace aproximadamente 10.000 años atrás los gliptodontes, junto con casi todos los grandes mamíferos, se extinguieron, probablemente por la acción combinada de una serie de cambios climáticos y la presión ejercida por los antiguos habitantes a través de las cacerías.

El hallazgo de los investigadores del CECOAL-CONICET motivó la realización de un trabajo científico, que fue dado a conocer a través de una prestigiosa revista francesa, Comptes Rendus de Palevol.

lunes, 5 de octubre de 2009

Extraño Tiranosaurio con cuernos

Hay dos imágenes sobre los dinosaurios que nadie se puede quitar de la cabeza si es que se menciona esa palabra, una es la del gigante saurópodo de cuello y cola largos, la otra es la del Tiranoaurus Rex. Ahora esa imagen que todos tenemos en nuestra mente sobre el T. rex podría cambiar, ya que ha aparecido un pariente con cuernos.

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Este nuevo fósil era más pequeño y más grácil que ese dinosaurio que perseguía a los héroes en la película  Parque Jurásico. Era también un carnívoro como su primo más grande, pero tenía algunas características de lo más raras, como por ejemplo cuernos y un hocico largo.

ha sido bautizado con el nombre científico Alioramus altai, y la descripción científica ha sido publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences.

Alioramus altai Se trata de un fósil muy bien preservado que arroja luz sobre el género de los tiranosaurios que no es tan bien conocido. Ahora se puede saber que había una variedad más amplia de anatomías y adaptaciones ecológicas en ese género.

No todos eran mega depredadores adaptados para asechar y desmembrar a grandes presas, algunos tiranosaurios eran pequeños y delgados. “Comparado con el T. rex este nuevo fósil es como una bailarina”, dice Stephen Brusatte, del American Museum of Natural History, que participó en la descripción del Alioramus altai.

Los tiranosaurios son depredadores bípedos que vivieron al final del cretácico, hace entre 85 y 65 millones de años. Se han descubierto especies en Asia y América. La mayoría son muy parecidos, hasta que llegó este nuevo dino.

El Alioramus  era sólo conocido por fragmentos fósiles, este espécimen casi completo descubierto en 2001 en el desierto de Gobi, en Mongolia, es la oveja negra de la familia. Tiene la mitad de tamaño de el tiranosaurio más grande, apenas si habría pesado unos 370 kilos, poquito para un dinosaurio.

Este espécimen tenía unos nueve años de edad al morir, y por los análisis que se han realizado, ayuda a conocer sobre el crecimiento de estos dinosaurios, ya que a pesar de ser joven, ya tenía el 85 por ciento de su tamaño adulto.  Así que no sólo aporta novedad en los tiranosaurios, sino datos sobre cómo crecían.

Fuente: Livescience y Sciencedaily

Ardipithecus ramidus

La semana pasada explotó en todos los medios la noticia que dio a conocer al mundo a Ardipithecus ramidus, uno de nuestros antepasados homínidos.

Si quieren saber más sobre él, y no dejarse embobar por las barbaridades que se están diciendo en la mayoría de los periódicos y noticiosos, les recomiendo estos dos artículos que hice, y vendrán más:

También algunos más de otros medios:

Ardipithecus ramidus